jueves, octubre 07, 2010

Treinta Soles

(para Claudia)
Mar de tus ojos que me sumerge
cálidamente en tus aguas
Chispas de una risa contagiosa,
asesina de penas,
dolores,
temores...

Dulces colinas que esperan
jadeantes mis manos guerreras.


Roces de cuerpos que sudan,
se enriedan,
se encuentran.

Y en esta bella locura,
tal vez de todas la más cuerda,
me dejas morar en tu piel,
en tu cuerpo, en tu alma.

Y en esta bella locura,
tal vez de todas la más cuerda,
te dejo morar en mi piel
en mi cuerpo, en mi alma.

Treinta soles y sus lunas
nos han visto burlar el tiempo,
viajando quien sabe donde,
fundidos en la magia
de nuestro reencuentro.

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